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Jaime Cortés Bugueño

Berly Barraza
Berly Barraza
Periodista Salvadoreña

Jaime Cortés Bugueño

El Manicero

“¡Maní, maní, tostado y confitado el maní!”

Muchos han escuchado este pregón entre las calles de El Salvador. Con frecuencia se le aprecia en encuentros deportivos y actividades recreativas en El Bosque, Estadio 1, La Plaza, Estadio Techado San Lorenzo y Estadio El Cobre, entre otros lugares. A continuación, les compartimos la historia del personaje tras este oficio que le ha permitido compenetrarse con la gente, ya que su sello es la sociabilidad.

Nació en Combarbalá en 1952, llegó a El Salvador en 1990, al igual que muchos, en busca de nuevas oportunidades laborales.  Su primer trabajo fue como alarife en Diego de Almagro, sin embargo, en lo que se ha desempeñado por más tiempo es como guardia de seguridad, 28 años, siendo reconocido en tres oportunidades como el mejor en su función.

Su esposa Bernardita Avendaño fue su gran pilar, con ella compartió 37 años y tuvieron dos hijos, Cristian y Raúl. Un amor que nació en Los Andes sobre el soporte de correspondencias, juntos llegaron a Portal del Inca. Recuerda que el primer día ella sufrió un tropiezo y cayó, “mañana mismo me voy de esta cuestión” manifestó, no obstante, la vida hizo que para este matrimonio su permanencia se extendiera y se profundizara el cariño hacia el sector.

Jaime tiene dotes para dirigir y motivar a la gente, los que vienen desde su niñez, primero como Presidente de curso y a los 15 años Presidente del Club Deportivo El Bucho, en Combarbalá. Así que no es de extrañar que prontamente de su llegada a Portal del Inca fuese elegido Presidente de la Junta de Vecinos Manos Unidas. Destaca el que dos veces la candidata que presentaron fue coronada reina de la Comuna de Diego de Almagro. Célebres eran los carnavales que se realizaban en abril para aniversario del sector, las alianzas duraron hasta la primera década del 2000. Especial cariño le tiene a la administración del alcalde  Hernán Páez, quien le decía “Jaime ¿Qué hiciste que tienes tanta gente convocada en este lugar?”.

Gran satisfacción le otorgó el ayudar a la comunidad, uno de los mayores orgullos es que junto con Chile Barrios construyeron 108 casas para vecinos que emigraron de esa tierra. Si bien está viviendo en El Salvador, el cariño hacia Portal del Inca no ha disminuido. Lloró al trasladarse, se fue a vivir primero con un hijo, quien quería para su padre una mejor comodidad y especialmente apoyarlo después del fallecimiento de su esposa Bernardita. El arraigo con el sector y la gente es grande, incluso ahí tuvo la amasandería y almacén Cortés.

También ha forjado lindos recuerdos en El Salvador, le ha dado mucho esta localidad minera en que estudiaron sus hijos, ambos profesionales. Emocionado declara que: “cuando me vaya de El Salvador un llanto muy grande me saldrá, me ha dado mucho y me seguirá dando”. El desierto lo ha acompañado gran parte de su existencia, primero en la Región de Coquimbo y luego en Atacama, ahí se ha fortalecido su empuje ante la adversidad.

El sentido de ayuda ha sido una constante en su vida, el crecer en el seno de una familia humilde lo llevó a trabajar tempranamente ayudando a quien lo necesitaba. Era frecuente escuchar a la madre cuando no lo encontraba en el hogar: “A mi hijo lo deben haber necesitado para algo”. Un oficio curioso que desempeñó fue el pelar álamos para alimentar cabras, ovejas y burros, le pagaban 1 escudo o en otras ocasiones, dependiendo de lo que hacía, recibía harina, pescado, fruta. También ayudaba en faenar chanchos y guiar a los choferes de camiones que llevaban mercadería a Combarbalá y desconocían el camino. Un agradecido de Dios por todo lo que hizo. Con nostalgia recuerda la visión de su madre apreciar la alegría del niño que llegaba con mercadería a la casa.

En la política encontró otra forma de expresión del sentido de ayuda. Presidente de la Democracia Cristiana en El Salvador desde hace 10 años. Su vínculo con este partido viene desde la niñez al pintar piedras con el nombre de Radomiro Tomic en campaña política, también por la pelota que le regaló el Senador Alejandro Noemí. Dos veces ha sido candidato a concejal, por pocos votos perdió la segunda vez, cree que la primera, debido a que muchos no saben su nombre, ya que es más conocido como El Manicero. Reconoce que el partido no es lo que era antes y hay mucha decepción, él le es fiel a morir, al igual que a Colo-Colo.  También es un aficionado al fútbol, se define no un gran jugador, pero igual, de cuando en vez, antaño se lucía con unas “chiripas” y hacía lindos goles. Para lo que sí se calificaba como bueno era para dar los discursos de recibimiento en un club en Combarbalá.   

Su trabajo de guardia lo ha complementado con cursos de OS7, Primeros Auxilios, OHSAS 14001, Mejoramiento de conducta  segura, Manifiesto por la vida. Se ha desempeñado en diversas empresas, tales como: Pérez González, donde comenzó como sereno, en  Hertay siguió como guardia, también en Seguricop, Segurity Express y recientemente ingresó a Prosecurity, sólo por nombrar algunas. Reconocido como una autoridad de las garitas.

Como a muchos, le afectó la pandemia, al ejercer  de Presidente del Club de Adultos Mayor Abuelitos Felices, le pesa el no poder reunirse, sin embargo, con alegría recuerda las reuniones de los días sábado donde hacían convivencias y compartían con gente de la comuna, además de paseos a Caldera y Chañaral.

Gracias querido Manicero por tu entrega a nuestra ciudad.

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