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La huelga de la carne de bufalo

Rene Cerda
Rene Cerda

La huelga de la carne de bufalo

Para el año 1954 el Complejo Minero-Industrial (CMI) de Potrerillos se ve envuelto en una huelga ilegal que será recordada como la “Huelga de la carne de búfalo”. Dicha manifestación como señala Héctor Maldonado, se debió a que comenzó a llegar carne congelada a la pulpería, luego surgió el rumor que dicha carne era de búfalo[1]. En Potrerillos existía un matadero, por lo cual la carne que se vendía era fresca, este repentino cambio provocó que los sindicatos se declararan en huelga. La movilización congrega a 2.200 obreros y 450 empleados de la compañía[2].

Pero la huelga no solo fue en Potrerillos sino que también en Barquito, La Mina y Las Vegas, de esto Carmen Enrique Ardiles nos señala que era una carne muy chiclosa y de un sabor incomible, mientras que Manuel Campillay, quien vivía en Llanta recuerda que tenía un olor asqueroso y que su madre la ocupaba para alimentar a los perros, estas macotas debieron ser los más felices ya que muchos relatos señalan que eran los únicos que se alimentaban con los búfalos[3]. En cuanto a lo que se puede tener certeza es que la carne provenía de México, nadie sabe con seguridad si era de búfalo o no[4]. Al momento de cocinarse mostraba claros indicios de descomposición debido al hedor que emanaba, ante lo cual el Diputado Roberto Flores, la hace analizar dando como resultado: Calificación: Mala, producto alterado, atacado por hongos[5].

(El Siglo, Santiago, 4 de septiembre de 1954, 8)

La huelga se declaró el 30 de agosto de 1954 en todo el CMI, para la fecha El Teniente mantenía una huelga por negociación colectiva que ya llevaba 13 días[6]. Con la huelga ya avanzando en el CMI de Potrerillos, la Confederación de Trabajadores del Cobre (CTC) amenaza con la con paralización total del cobre en apoyo a ambas huelgas. Dichas declaraciones provocaron que el presidente Manuel Ovalle fuera detenido por casi veinte días después de lo cual sale en libertad bajo fianza[7]. Nuevamente la organización presionaba ante dos huelgas de carácter económico, la que para el caso del CMI de Potrerillos tenía la característica de ser un conflicto directamente relacionado a las regalías que otorgaba la compañía y a la defensa de una de ellas como era la carne fresca.

Para el 14 de septiembre se ordena la reanudación de faenas en El Teniente, conjunto a esto se declaran Zona de Emergencia dicho mineral. Ante la gran movilización de sus compañeros el CMI de Chuquicamata decide paralizar por 24 horas en solidaridad, paro que se lleva a cabo el día 15[8]. Con la llegada de los militares comienza el éxodo de Sewell donde los mineros y sus familias caminan por 76 kilómetros hasta Rancagua[9]. Al mismo tiempo los obreros de la Potrerillos Railways Company, amenazan con paralizar en solidaridad con el dirigente Manuel Ovalle, demostrando que si bien no pertenecían a la CTC, estaban fuertemente ligados a ella.

Para el 19 de septiembre acaba el conflicto en El Teniente, mientras que en Potrerillos comienzan a avanzar las conversaciones[10]. Pero es al día siguiente donde ocurre una polémica en el campamento de Las Vegas, se acusa a 24 obreros que venían saliendo del Club Vías y Obras, de haber arriado el pabellón nacional, gritando que “ellos eran comunistas y no chilenos”, ante lo cual frente a la llegada de Carabineros, habrían atacado con dinamita al Teniente Alfredo Guillen, además de haber dinamitado parte del camino a Potrerillos[11]. Las acusaciones de “comunistas” hacia los trabajadores van a ser bastante comunes en el periodo, particularmente por la prohibición que existía del Partido Comunista, estas son de carácter grave para los acusados y serán por tanto una forma de ataque directo a las organizaciones obreras que vale mencionar contaban con gran presencia de dicho partido.

Al día siguiente de la polémica, la Andes Co. señala que pagará las bonificaciones a los trabajadores, mientras que hace un ofrecimiento de entregar 50% de carne fresca y 50% congelada, además señala que no pagará los días no trabajados, pero que sí los contará para efectos de las vacaciones[12].

Para el 20 son liberados los dirigentes de la Chilex que se encontraban detenidos por pertenecer a la CTC, por esos mismos días Manuel Ovalle también sale en libertad[13]. Conjunto a esto se comienza a cuestionar fuertemente la versión de la policía en el caso de la bandera, por lo que el día 22 se trasladan hasta el campamento de Potrerillos varios dirigentes de CTC con el fin de aclarar los hechos[14].

Ese mismo día con la llegada de los dirigentes finaliza la huelga de la carne de búfalo, el acuerdo final al que se llega con la compañía es de 60% de carne fresca y 40% de carne congelada de origen argentino[15]. Por tanto el 23 de octubre Potrerillos, Las Vegas y La Mina retornan a sus faenas, mientras que barquito lo hará el día 24[16]. Lográndose nuevamente un triunfo por parte de los trabajadores que lograron mantener el beneficio de la carne fresca contrariamente a lo que buscaba imponerse por parte de la compañía.

En los días siguientes los dirigentes aclaran la polémica de la bandera, de esta señalan que no ocurrieron de tal forma los hechos sino que la bandera flameaba a media asta y los obreros la levantaron cantando el himno nacional. La versión dada a conocer por los medios provenía de algunos trabajadores de otras tendencias políticas que buscaban perjudicar a los trabajadores que se encontraban detenidos en la cárcel de La Serena. Conjunto a esto la mencionada bandera es llevada a Santiago por los dirigentes y es expuesta en la sede de la Federación de Estudiantes de Chile para demostrar que no había sido destruida[17]. En el ámbito judicial se aclaran los hechos y el día 9 de octubre son liberados los trabajadores implicados en el caso[18]. Mientras que el caso de Manuel Ovalle, sale sobreseído en noviembre de 1954[19]. Culminando de forma triunfante este nuevo ciclo de huelgas por parte de los trabajadores y entregando más unidad a la CTC, la cual fue reconocida como un ente válido ante el Estado y las Compañías, así como también en la coordinación de los movimientos y la solidaridad.

 

(El Siglo, Santiago, 24 de septiembre de 1954, 8)

 

[1] Héctor Maldonado, Potrerillos del 50, 241.

[2] Ángela Vergara, Copper workers, 46.

[3] Entrevista con Manuel Campillay Olivares, realizada por René Cerda Inostroza en Las Rojas, 13 junio 2016; Entrevista con Carmen Enrique Ardiles, realizada por René Cerda Inostroza en Copiapó, 19 de diciembre 2011.

[4] El Siglo, Santiago, 8 de septiembre 1954, 1.

[5] El Siglo, Santiago, 4 de septiembre 1954, 10.

[6] El Siglo, Santiago, 30 de agosto 1954, 1.

[7] El Día, Copiapó, 1 de septiembre 1954 2; y Brian Loveman, Elizabeth Lira, Poder Judicial, 604.

[8] El Día, Copiapó, 14 de septiembre 1954, 2.

[9] El Día, Copiapó, 15 de septiembre 1954, 2.

[10] El Siglo, Santiago, 19 de septiembre 1954, 1; El Día, Copiapó, 20 de septiembre 1954, 2.

[11] El Día, Copiapó, 21 de septiembre 1954, 1; 22 de septiembre 1954, 1; El Mercurio, Santiago, 22 de septiembre 1954, 23.

[12] El Progreso, Chañaral, 22 de septiembre 1954, 3; El Día, Copiapó, 22 de septiembre 1954, 1.

[13] El Mercurio, Santiago, 21 de septiembre 1954, 19; El Siglo, Santiago, 21 de septiembre 1954, 1.

[14] El Siglo, Santiago, 23 de septiembre 1954, 8.

[15] El Día, Copiapó, 23 de septiembre 1954, 1.

[16] El Día, Copiapó, 24 de septiembre 1954, 1.

[17] El Siglo, Santiago, 24 de septiembre 1954, 8

[18] El Día, Copiapó, 9 de octubre 1954, 2

[19] Brian Loveman, Elizabeth Lira, Poder Judicial, 604.

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